Harina de otro costal: recetas y legado de la familia Camhi

Harina de otro costal: recetas y legado de la familia Camhi

Portada del libro Harina de otro costalHarina de otro costal: cuando las recetas de una familia se convierten en memoria

Harina de otro costal. Un homenaje a Jacques y Myriam Camhi es un libro de cocina y memoria familiar concebido y dirigido por Denise Camhi Alcalay. Publicado en Colombia en 2022, reúne 52 recetas de sal y de dulce, fotografías, documentos, cuadernos manuscritos y relatos de varias generaciones de la familia Camhi Alcalay. Más que enseñar a preparar una serie de platos, el libro muestra cómo la comida puede conservar una historia, transmitir una identidad y seguir reuniendo a una familia mucho tiempo después de que una receta fue escrita por primera vez.

Su título resume muy bien el espíritu de la obra. Denise recuerda que su padre decía que el apellido Camhi significaba algo parecido a “molino de trigo” o “persona que trabaja con harina”. Aunque ella misma advierte que no logró comprobar esa interpretación, encontró una relación entre el apellido y la palabra hebrea kemaj, que significa harina. De allí nació una expresión que funciona a la vez como juego de palabras y declaración de identidad: cada familia posee una mezcla particular de orígenes, valores, costumbres y recuerdos; cada una, a su manera, es harina de otro costal.

Un libro de cocina que también es un archivo familiar

Hay recetarios que indican cantidades, tiempos y temperaturas. Este hace algo adicional: pregunta quién preparaba cada plato, en qué casa se servía, qué conversación lo acompañaba y por qué su sabor continúa despertando recuerdos.

En sus páginas, una receta puede llevarnos a un desayuno de sábado, a una cena de Shabat, a una celebración familiar o a la cocina de una mujer que anotó sus secretos a mano para entregárselos después a sus hijas. Los cuadernos de Ida Benveniste de Alcalay y Myriam Camhi aparecen como documentos vivos: muestran que una receta no se transmite solamente mediante instrucciones, sino también por observación, repetición, afecto y confianza.

Por eso, en Harina de otro costal los platos nunca están solos. Los huevos tibios recuerdan una broma que pasó de una generación a la siguiente; los English muffins evocan la forma en que Nana los cubría con mantequilla y mermelada antes de devolverlos al horno; los huevos atómicos conservan el entusiasmo de Jacques —Jacky— Camhi; y las borrekas de queso aparecen como auténticas embajadoras familiares, presentes en desayunos, bienvenidas, despedidas y largas conversaciones entre primas.

Así funciona la memoria culinaria: un aroma abre una puerta, una preparación trae de regreso una voz y una mesa permite volver a encontrarse.

De Jerusalén, el Mediterráneo y Europa a Colombia

La historia de la familia Camhi Alcalay es también una historia de migraciones. Sus raíces pasan por Jerusalén, el antiguo Imperio Otomano, Grecia, Turquía, Inglaterra y Francia antes de encontrarse en Colombia. Las familias Alcalay Benveniste y Camhi Mazza llegaron al país en momentos distintos del siglo XX, empujadas por la búsqueda de oportunidades y, en algunos casos, por la persecución contra los judíos en Europa.

Una rama de la familia se estableció en Buga y Cali, en el Valle del Cauca; la otra construyó una nueva vida en Bogotá. Con ellas viajaron maneras de celebrar, palabras en distintos idiomas, gestos de hospitalidad y recetas que habían atravesado fronteras. Pero al llegar a Colombia esas preparaciones no quedaron congeladas en el pasado. Se encontraron con la curuba, el bocadillo, el chontaduro, la guanábana, el manjar blanco, la caña de azúcar y la extraordinaria variedad de frutas del país.

Esa adaptación es una de las ideas más bellas del libro: la tradición no es una pieza inmóvil que se guarda bajo llave. Es una práctica viva. Se conserva precisamente porque cada generación la prepara de nuevo, la ajusta a los ingredientes disponibles y le agrega algo de su propio tiempo y lugar.

Cocina sefardí con acento colombiano

La cocina sefardí ocupa un lugar importante en Harina de otro costal. Después de la expulsión de los judíos de la península ibérica en 1492, muchas familias se establecieron en diferentes territorios del Mediterráneo. Por eso, hablar de cocina sefardí significa hablar de una tradición amplia y viajera, marcada por ingredientes como garbanzos, lentejas, berenjenas, aceitunas, aceite de oliva, ajonjolí, dátiles, higos, almendras, pistachos, granadas, hierbas y especias.

En la familia Camhi Alcalay, esos sabores se mezclaron con influencias francesas, inglesas y colombianas. El resultado no pertenece a un único mapa: pertenece a una historia familiar. En el libro conviven la jalá o challah, las borrekas, el jaroset y los huevos haminados con el pie de manzana, las quiches, las mermeladas, el salpicón de frutas y preparaciones inspiradas en los productos del Valle del Cauca.

Las fiestas judías también aparecen desde la experiencia de la mesa. Shabat, Rosh Hasaná, Yom Kippur y Pésaj son presentadas a través de los platos, los encuentros y los recuerdos que las rodean. Más que explicar una tradición desde afuera, el libro permite verla en movimiento: familias que cocinan, invitan, conversan y vuelven significativo el acto de comer juntas.

Myriam y Jacky: dos maneras complementarias de recibir

El homenaje central del libro está dedicado a Myriam Alcalay de Camhi y Jacques “Jacky” Camhi. En los recuerdos familiares aparecen como dos fuerzas diferentes y complementarias.

Jacky recibía con entusiasmo, contaba chistes, ofrecía vino y se aseguraba de que cada invitado hubiera probado lo mejor de la mesa. Myriam aportaba delicadeza, belleza, atención al detalle y una forma generosa de expresar cariño. Juntos convirtieron su casa en un lugar donde una comida cotidiana podía sentirse como una celebración y donde las personas invitadas eran tratadas como protagonistas.

Esa manera de recibir pasó de la casa a la empresa familiar. La historia de la pastelería Myriam Camhi comenzó formalmente en Bogotá en 1982, en una cocina instalada en el garaje de la casa. Lo que empezó con encargos para amigas, restaurantes y hoteles creció hasta convertirse en uno de los nombres reconocidos de la repostería bogotana. Preparaciones con almendras, pistachos y dátiles, entonces menos comunes en la ciudad, ayudaron a hacer visible una sensibilidad culinaria de raíces sefardíes.

Cuando el libro se publicó en 2022, la pastelería celebraba cuarenta años. Harina de otro costal fue, por tanto, una forma de conmemorar esa trayectoria, pero también de contar la historia anterior al negocio: las abuelas, los viajes, los cuadernos, las mesas familiares y los sabores que hicieron posible todo lo demás.

¿Qué encuentra el lector en Harina de otro costal?

El libro contiene 52 recetas organizadas en seis capítulos:

  • Desayunos.
  • Brunch.
  • Comidas.
  • Acompañamientos.
  • Hora del té.
  • Mesa dulce.

Entre sus preparaciones se encuentran borrekas de queso, jalá, huevos atómicos, omelette Maître Jacques, English muffins, quiches, corazones de alcachofa, cazuela de pescado, torta de miel, Napoleón de arequipe y pie de manzana en flor, entre muchas otras.

El contenido culinario se complementa con relatos de familia, fotografías antiguas, documentos personales y reproducciones de recetas manuscritas. La idea original y el desarrollo fueron de Denise Camhi Alcalay; la preparación de las recetas estuvo a cargo de Debbie Simhon Camhi y los textos fueron escritos por Nicole Chapaval Ventura, dentro de un proyecto editorial y visual realizado por un equipo amplio.

Esta combinación permite leer el libro de varias maneras: como recetario, como álbum familiar, como relato sobre la migración judía y sefardí en Colombia, como historia de emprendimiento y como inspiración para pensar en la memoria de nuestra propia familia.

Cómo se crean historias alrededor de la mesa

Una de las enseñanzas más poderosas de Harina de otro costal es que las historias familiares no necesitan ser extraordinarias para merecer ser contadas. Muchas nacen de escenas pequeñas y repetidas: una abuela que prepara siempre el mismo desayuno, un padre que insiste en ofrecer el mejor bocado, una receta conocida por el nombre de quien la compartió o una broma que los nietos vuelven a representar años después.

Crear memoria alrededor de la mesa puede comenzar con acciones sencillas:

  1. Preguntar antes de que se pierda la historia. ¿Quién enseñó esta receta? ¿En qué celebraciones se preparaba? ¿Qué ingrediente cambió cuando la familia llegó a otro lugar?
  2. Registrar las voces, no solo las cantidades. Las frases, los apodos, las correcciones y los pequeños secretos de cocina también hacen parte de la receta.
  3. Conservar los objetos cotidianos. Un cuaderno manchado, una fotografía o una tarjeta escrita a mano puede explicar una época mejor que una descripción perfecta.
  4. Cocinar juntos. La transmisión ocurre cuando una persona muestra, otra pregunta y ambas prueban. La cocina compartida convierte la información en experiencia.
  5. Permitir que la tradición evolucione. Preservar no significa repetir de manera rígida. Una receta sigue viva cuando una nueva generación puede prepararla, comprenderla y hacerla suya.

En ese sentido, todos tenemos un posible libro familiar esperando ser descubierto. No necesariamente debe imprimirse: puede comenzar como una conversación, una comida preparada entre varias generaciones o una libreta en la que se escriben por fin esas instrucciones que siempre se habían dado “al ojo”.

Del libro a Atelier Denise Camhi: el legado sigue cocinándose

Atelier Denise Camhi, en Bogotá, nace de la misma convicción que atraviesa el libro: cocinar es una forma de enseñar, reunir personas y crear recuerdos alrededor de la mesa. El Atelier lleva esa memoria a un espacio contemporáneo de clases y experiencias culinarias en el que las recetas no se observan a distancia, sino que se preparan, se comparten y se disfrutan en compañía.

El libro preserva las historias en papel; el Atelier permite que vuelvan a suceder. Cada clase puede convertirse en una nueva página: alguien aprende una técnica, reconoce un sabor de su infancia, escucha la historia detrás de un plato o decide llevar una receta a su propia casa.

Por eso Harina de otro costal es parte esencial del universo de Atelier Denise Camhi. No solo documenta de dónde viene Denise y cuál es el legado que recibe. También explica hacia dónde quiere llevarlo: a nuevas mesas, nuevas conversaciones y nuevas generaciones.

Porque una receta puede alimentar. Pero cuando se prepara con otros, se cuenta y se transmite, también puede conservar una vida entera.

El legado sigue cocinándose.

Adquirir el libro


Preguntas frecuentes sobre Harina de otro costal

¿Qué es Harina de otro costal?

Es un libro colombiano de cocina y memoria familiar publicado en 2022. Reúne 52 recetas, fotografías, documentos y relatos de la familia Camhi Alcalay como homenaje a Myriam y Jacques Camhi.

¿Quién creó el libro Harina de otro costal?

La idea original, dirección general y desarrollo son de Denise Camhi Alcalay. Debbie Simhon Camhi estuvo a cargo de la preparación de las recetas y Nicole Chapaval Ventura escribió los textos, junto con un equipo editorial, fotográfico y de diseño.

¿De qué trata el libro?

Cuenta la historia de una familia judía sefardí cuyos recorridos por Jerusalén, el Mediterráneo y Europa convergieron en Colombia. Las recetas sirven como hilo conductor para hablar de migración, identidad, hospitalidad, emprendimiento y vínculos entre generaciones.

¿Cuántas recetas contiene?

Contiene 52 recetas de sal y de dulce, organizadas en desayunos, brunch, comidas, acompañamientos, hora del té y mesa dulce.

¿Qué relación tiene el libro con Myriam Camhi?

El libro homenajea a Myriam y Jacques Camhi y reconstruye las historias familiares que dieron origen a su manera de cocinar y recibir. También conmemora los 40 años que la pastelería Myriam Camhi cumplió en 2022.

¿Qué relación tiene con Atelier Denise Camhi?

El libro es una de las raíces conceptuales del Atelier: ambos entienden la cocina como un espacio para aprender, compartir y preservar historias. El libro conserva ese legado en sus páginas y el Atelier lo transforma en clases y experiencias alrededor de la mesa.

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